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Sumario de la relacion

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Sumario de la relación y ejercicio espiritual sacado y declarado por el mancebo de Arévalo en nuestra lengua castellana

Edición, estudio lingüístico y glosario por Gregorio Fonseca Antuña

  • Edición en papel Formato: 13,5 x 19
    Páginas: 432
    Peso: 0.46 Kg
    ISBN: 84-89934-08-8
    Año: 2002
    24,00€

El Mancebo de Arévalo, cuyo verdadero nombre desconocemos, es, sin duda, una de las personalidades más importantes de la literatura aljamiado-morisca. Poseedor de una notable cultura. Seguramente estudió en algún convento de frailes, pues hace gala de sus conocimientos de griego y hebreo, materias ajenas a los intereses propios de los moriscos; pero, sobre todo, fue un gran conocedor del Kempis, que cita y parafrasea con mucha frecuencia, atribuyendo sus citas, para no defraudar a sus lectores moriscos, a Algazel, o simplemente al sabio filósofo. Pero la superchería fue descubierta precisamente por el editor de la obra que tenemos entre manos, Gregorio Fonseca.

El Mancebo de Arévalo, por otra parte, es un creador de léxico propio, utilizando raíces romances conocidas (de ahí voces como animaloso, ‘propio de animales’, arritar, ‘realizar ritos’, awstinençia, ‘relativo a la abstinencia’, colunbrança, ‘locubración’, dotomar, ‘capacitarse íntimamente’).

Finalmente, con frecuencia presta a su estilo un valor poético indiscutible. He aquí un ejemplo:

¡Ea, suavísimo Criador de toda cosa!, morteficad en mí todo lo que a Vos plaze y-apartad de mí todo lo que infií§iona vuestro querer. Dadme umildad estable, dadme obidençia fita i firme, dadme, Señor, alegre mansidunbre. Señor, dadme pazençia encendida en caridad. Señor, dad a mi lengua y-a todos mis mienbros i sentidos corporales una perfeta i santa continençia. Señor, dadme pureza, desnudeç, i libertad enterior, y-entendimiento, i íntimo recoximiento. Regalad i conformad mi espíritu con vuestro íntimo querer, i, porque yo no soy çufiçiente para alabaros, quered Vos, Señor, perfetamente ser alabado. En mí estoy, Señor, çierto, que si en mí solo estuviera todo el-amor de tus criaturas, que a Vos sólo, mi Grande Al.lah, lo daría como íntimo puro coraçón. !O, Señor, Al.lah, amado i preçipio mío! !O, esençia suavemente sençilla i serena! ¡Ya, agradable! ¡O, abismo suave i deleytoso, i deseable! ¡O, alegría i suave luz de todas las almas! ¡O, río de estimable deleyte! ¡O, piélago de nefable consuelo! ¡O, afenidad plenísima de todos los bienes! ¡O, Señor de toda abastanza!