Cuando el cerebro paleolítico no ve más allá de sus narices

Hace unos 300.000 años apa­re­cie­ron en Áfri­ca pobla­cio­nes cuya mor­fo­lo­gía guar­da un gran pare­ci­do con el de las pobla­cio­nes de nues­tra espe­cie. Sal­vo por algu­nos deta­lles en el crá­neo y en la cara, los fósi­les del yaci­mien­to de Jebel Irhoud, en Marrue­cos, data­dos apro­xi­ma­da­men­te 315.000 años antes del pre­sen­te, sugie­ren que Homo sapiens esta­ba naciendo…