(Luarca, 1926-Madrid, 1990) fue una escritora, crítica literaria e investigadora de referencia en el estudio de la poesía del exilio republicano español y de la Edad de Plata. Formada en la Universidad de Puerto Rico, en la Sorbona y en la Universidad de Salamanca, su regreso definitivo a España se produjo en 1968. Miembro, por edad, de la llamada Generación del 50, desde su retorno, se convirtió en un puente cultural entre América Latina y España. Entre los años setenta y ochenta, su militancia antifranquista la convirtió en una fi gura imprescindible en el ámbito cultural a través de la difusión de la obra de autores exiliados, la reivindicación del legado intelectual y poético de la Segunda República y el impulso de nuevas voces del interior. En su trayectoria se distingue el vínculo con las literaturas latinoamericanas que difundió y conectó con la península en su labor docente, desempeñada entre la Universidad de Nueva York en Madrid y en la Universidad Autónoma. Como poeta, publicó los libros: Brazo de niebla (1957), Prosas de París (1959), Poemas para alcanzar un segundo (1961), En busca de esos niños en hilera (1967), Palabras desatadas (1975) y Palabras reunidas (1983). De forma póstuma apareció Canciones de Guiomar (1991). Todos ellos, así como otros textos exentos o inéditos, se publicaron en Un trozo menudo de tiempo. Poesía completa (Torremozas, 2021) en edición de Begoña Camblor Pandiella. Su obra en prosa la componen los textos reunidos en este volumen, especialmente el libro de relatos Por la primavera blanca (1962) y el memoir póstumo, Cronilíricas (1991).
