Un viaje único a través de cincuenta películas de Hollywood en las que sus directores decidieron ponerse también frente a la cámara.
El autorretrato es uno de los géneros más extendidos y antiguos dentro de la pintura y la fotografía. Las razones que, desde la remota civilización egipcia hasta nuestros días, han llevado a los artistas a querer representar sus propias figuras son variadas: como firma, o autoría de su trabajo; como un figurante, formando parte del motivo de la obra; como prueba de habilidad, enfrentándose al desafío técnico de profundizar en su rostro; por razones culturales y/o sociales, etcétera. Una práctica, la del autorretrato, que también ha estado siempre presente en el cine, en tanto en cuanto una película no es otra cosa que una sucesión de fotogramas. Es por ello que el título del último libro de Fernando de Cea Velasco, Autorretratos de cine. Las 50 mejores películas de Hollywood interpretadas por sus directores (Ediciones Trea, 2025), no es en absoluto una metáfora. De hecho, si atendemos a la definición que la R.A.E. hace de “autorretrato”,
«Retrato de una persona hecho por ella misma», y acudimos a la tercera acepción de “retrato”, «Descripción de la figura o carácter, o sea, de las cualidades físicas o morales de una persona», y teniendo en cuenta que uno de los objetivos principales del cine es la descripción de caracteres, no es en absoluto descabellado llamar autorretrato a una película en la cual coinciden director e interprete; o dicho de otra forma: un filme en el que el realizador se dirige a sí mismo. Autorretratos de cine es un viaje único a través de cincuenta películas de Hollywood en las que sus directores decidieron ponerse también frente a la cámara. Desde el clásico El gran dictador (1940) hasta cintas recientes como En un lugar salvaje (2021), pasando por largometrajes tan conocidos como Ciudadano Kane, Braveheart, Bailando con lobos, Manhattan o Sin Perdón, Fernando de Cea recorre, con rigor y amenidad, títulos clásicos y contemporáneos que configuran una mirada distinta a la historia del séptimo arte. Entre anécdotas, análisis y retratos de carreras singulares, este libro descubre el valor de esos cineastas que eligieron doblarse en dos: creadores y protagonistas de sus propias obras, y las distintas motivaciones que les impulsaron a hacerlo. Un ensayo original y apasionante que fascinará tanto a cinéfilos como a lectores en general.
















