Compadrazgo y padrinazgo en América Latina a lo largo de la historia

Ediciones Trea - 979-13-87790-80-6 - Historia del compadrazgo y del padrinazgo en America Latina - Ana Silvia Volpi - Carlos de Almeida Prado

El hecho de regis­trar las actas del bau­tis­mo, ano­ta­das en los libros lle­va­dos por los párro­cos, ha dado lugar a la acu­mu­la­ción de una con­si­de­ra­ble masa de docu­men­tos en todos los paí­ses de tra­di­ción cató­li­ca. Una prác­ti­ca exten­di­da a los domi­nios ame­ri­ca­nos una vez que estos se incor­po­ran a las monar­quías euro­peas a par­tir de fina­les del siglo XV. Así, para todo el espa­cio terri­to­rial que hoy cons­ti­tu­ye Amé­ri­ca Lati­na, estas actas bau­tis­ma­les per­mi­tie­ron a todos los seg­men­tos de la pobla­ción dis­po­ner de infor­ma­ción regis­tra­da a lo lar­go de los siglos, con un gra­do de uni­for­mi­dad cada vez mayor. Esta valio­sa serie docu­men­tal, la que se con­ser­va al menos, ha sido obje­to de innu­me­ra­bles inves­ti­ga­cio­nes sobre pobla­cio­nes pasa­das y su dis­po­ni­bi­li­dad ha resul­ta­do esen­cial para el aná­li­sis de una con­di­ción cen­tral para el cato­li­cis­mo pre­vis­ta en sus reglas: el regis­tro de quién era ele­gi­do para ser padrino y madri­na de los bau­ti­za­dos. En unas socie­da­des con altas tasas de mor­ta­li­dad y baja espe­ran­za de vida, la nece­si­dad de ele­gir hom­bres y muje­res para apa­dri­nar a quie­nes ingre­sa­ban en el gre­mio de la Igle­sia se esta­ble­ció con la inten­ción de que actua­ran como pro­tec­to­res de la vida coti­dia­na de sus supues­tos ahi­ja­dos. De este modo, las per­so­nas ele­gi­das se con­ver­tían en parien­tes espi­ri­tua­les, esta­ble­cien­do víncu­los en dos nive­les: el del com­pa­draz­go, que se esta­ble­cía entre los padri­nos y madri­nas y los padres del bau­ti­za­do y el del padri­naz­go, esta­ble­ci­do entre los padri­nos y el bau­ti­za­do. Los lazos esta­ble­ci­dos, más allá del aspec­to sim­bó­li­co atri­bui­do por la cere­mo­nia del bau­tis­mo, se basa­ban en rela­cio­nes de apo­yo, ayu­da, tra­ba­jo, que a prio­ri con­ti­nua­rían el res­to de la vida. Por tan­to, quien era invi­ta­do a apa­dri­nar cons­truía, al mis­mo tiem­po, una rela­ción, por prin­ci­pio, dura­de­ra con los padres del bau­ti­za­do, así como con los pro­pios ahi­ja­dos; esto fue así des­de la épo­ca colo­nial y se man­tu­vo duran­te todo el siglo XIX para la cons­truc­ción de redes de paren­tes­co espi­ri­tual y «fic­ti­cio» que comen­za­ron a for­mar­se y entre­la­zar­se en la vida coti­dia­na de las pobla­cio­nes. El volu­men colec­ti­vo His­to­ria del com­pa­draz­go y del padri­naz­go en Amé­ri­ca Lati­na. Siglos XVI-XIX, coor­di­na­do por Ana Sil­via Vol­pi Scott y Car­los de Almei­da Pra­do Bace­llar, reúne una serie de estu­dios que bus­can esta­ble­cer una visión pano­rá­mi­ca y actua­li­za­da de esas prác­ti­cas en la Amé­ri­ca Lati­na de los siglos XVI a XIX. Des­de este pun­to de vis­ta, el libro incor­po­ra estu­dios sobre Bra­sil, Chi­le, Cuba, Méxi­co, Perú y Uru­guay, los cua­les abor­dan las rela­cio­nes de com­pa­draz­go y padri­naz­go des­de dis­tin­tas pers­pec­ti­vas, con­si­de­ran­do la hete­ro­ge­nei­dad de las pobla­cio­nes —libres, liber­tas y escla­vi­za­das, indí­ge­nas, inmi­gran­tes— y pro­por­cio­nan­do al lec­tor un mosai­co rico y deta­lla­do del terri­to­rio latinoamericano.

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