Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, I duque de Lerma, fue el hombre más poderoso del reinado de Felipe III. Una figura controvertida y poliédrica gestada en un periodo caracterizado por su complejidad y riqueza de matices, que forjaron la cultura del Barroco. La corte se convierte entonces en un laberinto, estableciéndose un juego de espejos y reflejos donde el valimiento del duque de Lerma es una de las manifestaciones más logradas y significativas del contexto y la identidad del momento. La realidad se percibe a través de las apariencias y el poder concedido a los sentidos y las relaciones entre arte y poder establecen una estrecha vinculación, siendo nuevamente el duque de Lerma y su inagotable acción promotora uno de los ejemplos más definitorios y conocidos. Francisco Gómez de Sandoval y Rojas no solo fue protagonista de su tiempo, sino que lo ayudó a definir. Aprovechando el cuarto centenario de su fallecimiento (1625–2025) la monografía Poder y representación en tiempos del duque de Lerma. Juegos de apariencias en el laberinto cortesano (Ediciones Trea, 2025), editada por María José Zaparaín Yáñez, Julián Hoyos Alonso y René Jesús Payo Hernanz, se interroga sobre el papel y actuaciones de Francisco Gómez de Sandoval y Rojas y avanza en la comprensión del marco en el que transcurrió su vida desde una perspectiva multifocal e integradora. La publicación reúne distintos estudios organizados en cuatro amplias secciones precedidas por un capítulo introductorio sobre el nacimiento de la Historia del Arte en español en la Edad Moderna, precisamente en los inicios del valimiento del duque de Lerma. La primera sección, «El rey, el valido y las redes clientelares», aglutina los aspectos de carácter histórico, mientras que la segunda, «Cultura e imagen», se centra en las temáticas culturales de la época. Las dos últimas secciones se dedican a la multiplicidad de posibilidades que ofreció el desarrollo artístico al servicio de la corte, cuestión a la que el volumen presta especial atención. «Materialización del poder en la órbita cortesana» presenta diversas cuestiones en torno a la utilización de la práctica urbana como expresión del poder, el ceremonial o el hábito de la imitación y «Arte, apariencia y coleccionismo», por su parte, da cabida, desde el estudio de la villa ducal de Lerma, a temas vinculados con la moda que contribuyen a configurar la imagen pictórica del periodo de Felipe III o espacios femeninos vinculados a las labores de bordado. Las últimas aportaciones se centran en el papel del duque de Lerma como intermediario para la llegada de obras pictóricas italianas a España, así como en su labor de promoción artística en artes como la platería o los tapices. Cada una de estas secciones y la multitud de argumentos ofrecidos en ellas contribuyen a enriquecer el conocimiento de la figura del duque de Lerma, uno de los actores más fascinantes de la Historia y de las Artes en la España de la Edad Moderna.
El duque de Lerma y los juegos de apariencias en el laberinto cortesano

















