Sería difícil entender la Ilustración española sin tener en cuenta el decisivo papel de Benito Jerónimo Feijoo (1676–1764) para dar a conocer en España las nuevas corrientes del pensamiento europeo y abrir el camino a la crítica y el experimentalismo racionalista. Pocos autores han dejado una huella más honda en la cultura española que este sabio benedictino y pocos han tenido su poderoso aliento renovador ni su capacidad de influencia en el gran público. Desde la aparición del primer tomo del Teatro crítico universal en 1726 y hasta mucho después de su muerte, no ha habido autor más leído ni más controvertido que Feijoo, tal y como reflejan las reediciones de sus obras y los innumerables escritos a favor o en contra de sus ideas y planteamientos críticos. Una nueva edición de Cartas eruditas y curiosas, IV (Ediciones Trea, 2026), se presenta ahora a cargo de Inmaculada Urzainqui, Eduardo San José Vázquez y Rodrigo Olay Valdés. Feijoo emprende las Cartas eruditas y curiosas en 1742 y continúa publicando, en cinco volúmenes, hasta 1760. La obra responde a un propósito similar al del Teatro crítico y sus líneas temáticas son una continuación del mismo, pero el formato epistolar elegido ofrece una perspectiva comunicativa más ágil y distendida. Por otra parte, las Cartas eruditas y curiosas presentan una serie de rasgos que la diferencian del Teatro crítico universal, como son el tratamiento monográfico de diversos escritos, el superior espacio concedido a proponer a gobernantes y autoridades medidas de política social y cultural que favorezcan el progreso del país, una mayor preocupación por orientar el sentido moral de sus lectores y la declaración subjetiva de aspectos significativos de su personalidad y de su actividad como escritor. Esta edición se basa en la príncipe del tomo cuarto de las Cartas eruditas y curiosas (Madrid, Imprenta de los Herederos de Francisco del Hierro, 1753), depurada de erratas y sometida a la modernización de grafías y puntuación. Además, se acompaña de un aparato de notas de doble naturaleza. A pie de página, junto con las variantes editoriales, se anotan cuestiones críticas que esclarecen o completan la lectura. Un segundo tipo de notas remite a los glosarios léxico y onomástico situados al final del volumen. Se han mantenido la disposición y numeración original de los capitulillos y parágrafos y, donde existieran, se depuran sus errores en la edición príncipe, con indicación a pie de página de la corrección efectuada, todo ello dentro del más cuidadoso respeto hacia el texto original.
El espíritu crítico de Feijoo

















