La monografía La Cadellada. Una historia del hospital psiquiátrico provincial de Oviedo (Ediciones Trea, 2025), de Luis Ángel Sánchez Gómez, analiza la historia del citado centro desde su concepción y construcción a finales de los años 20 del siglo pasado hasta el cierre de sus puertas. El antecedente más antiguo de la atención psiquiátrica moderna en Asturias lo encontramos con el Asilo de Alienados fundado por la Diputación de Oviedo en 1897. Situado en un edificio anexo al Hospital Provincial en Llamaquique, la saturación del espacio físico disponible en este pabellón obligaba a la Diputación a desviar pacientes al Manicomio de Valladolid, con el consiguiente coste económico. Es por ello que a principios del siglo XX se plantea la necesidad de construir nuevas instalaciones de atención psiquiátrica, elaborando en torno a 1927 un ambicioso proyecto hospitalario y asistencial, contando con el asesoramiento de expertos en las modernas corrientes de la psiquiatría y basándose en modelos de manicomios austriacos. Inaugurado por la Diputación en 1933 en el extrarradio de la capital asturiana en una zona conocida como La Cadellada, el nuevo y moderno Hospital Psiquiátrico Provincial nace con vocación de hospital moderno y atento a la calidad de sus internos. Sus instalaciones comienzan a prestar servicio en 1934, pero pronto sufren con la Revolución de Octubre de ese mismo año su primer episodio de violencia y represión. Lo peor, no obstante, estaba por llegar y lo hace con la Guerra Civil, periodo durante el cual sus instalaciones son destruidas, siendo sus ruinas utilizadas como campo de concentración, y sus enfermos trasladados a los monasterios de Corias y Valdediós hasta que en 1939 las edificaciones del Hospital se rehabilitan por completo tras el fin del conflicto. La monografía revisa las distintas etapas de La Cadellada a partir de este momento: la «nueva normalidad» vivida hasta mediados de los años sesenta, el alcance la primera Reforma Psiquiátrica, las huelgas de comienzos de los setenta y la decadencia del centro durante la etapa final del franquismo. La experiencia de la periodista asturiana Ángeles Villarta sobre su experiencia en La Cadellada también encuentra un hueco en las páginas de este estudio, que continúa con la desinstitucionalización que arranca con la segunda Reforma Psiquiátrica de mediados de los ochenta, provocando un progresivo vaciamiento del hospital. El libro concluye con un último capítulo que proyecta la tensión manifestada en los debates políticos y mediáticos que rodearon el anuncio su cierre en los años noventa, el sufrimiento de sus últimos enfermos tras el comienzo del proceso de demolición, pero también la esperanza de una vida mejor para los que se vieron obligados a abandonar La Cadellada.
Historia del hospital psiquiátrico provincial de Oviedo

















