
«Mi musa es juguetona y divertida», escribe Nicolás Fernández de Moratín en su poema Arte de putear, y es precisamente esta frase la escogida por el brillante hispanista Philip Deacon para titular su libro La musa juguetona y divertida. Poesía erótica española del siglo XVIII. Censura y resistencia (Ediciones Trea, 2025), en el que analiza el mensaje y la naturaleza de los textos de temática sexual del siglo XVIII en España.
Estos textos, ya reconocidos e incluso editados a finales de siglo XIX y principios del siglo XX, no se estudian, ni mencionan en las historias de la literatura española hasta finales del pasado siglo; tanto es así, que no contamos aún con una historia amplia de la literatura erótica española que trate la producción menos estudiada de poetas de la talla del citado Nicolás Fernández de Moratín, Félix María de Samaniego, Tomás de Iriarte, Juan Meléndez Valdés o Bartolomé José Gallardo. El estudio de Philip Deacon se estructura en tres partes. La primera analiza en sus capítulos los contextos sociales, filosóficos, religiosos y literarios en los que se sitúa la poesía erótica del siglo XVIII, todos ellos esenciales para entenderla y apreciarla, en tanto en cuanto el nuevo e innovador pensamiento asociado al Siglo de las Luces destaca por la importancia que le da a la felicidad humana y al placer sexual. Estos conceptos habían sido hasta entonces monopolio de la Iglesia católica y es precisamente su oposición a las nuevas creencias sobre la sexualidad reflejada en la literatura erótica lo que investigan y analizan los capítulos de la segunda parte del estudio; a través de escritos doctrinales y de las actuaciones de la Inquisición, la documentación que sobrevive informa sobre los libros condenados y las opiniones de los censores inquisitoriales. Los capítulos de la tercera y última parte interpretan, analizan y exponen la naturaleza sexual y literaria de aquellas composiciones en castellano que sobreviven y se han reeditado posteriormente. El estudio del Arte de putear de Nicolás Fernández de Moratín, los «cuentos alegres» de Félix María de Samaniego, los Cuentos picantes de Tomás Hermenegildo de las Torres, Los besos de amor de Juan Meléndez Valdés o las Fábulas futrosóficas de Bartolomé José Gallardo cierran las páginas de esta monografía, esclarecedora y eminente, y que constituye una notable aportación a los estudios de la lírica del Siglo de las Luces en España.

















