Mesa despejada
Disponible próximamente.
A medio camino entre el diario y el aforismo, la personalidad del autor se perfila en su Mesa despejada, imagen vívida de la disposición que adopta previa a la escritura: el orden del escritorio antes de emprender la tarea, el inventario durante los meses blancos de la pandemia. Porque para activarse es imprescindible el orden. Porque conviene hacer de vez en cuando un alto en el camino. La obra es una exploración de cuanto de extraño hay en lo cotidiano. Primera incursión de Francisco M. Carriscondo Esquivel en la prosa literaria, Mesa despejada es una celebración del quehacer diario, del asombro sin salirse del camino trazado, de la constancia y la disciplina imprimidas incluso en el formato de cada pieza, redactada jornada tras jornada, sin vacíos ni excusas justificatorias para dejar de crearlas. Es una exaltación de la filología, la vocación y el asidero vital de quien lo ha escrito, y una observación minuciosa del entorno. El modelo estaba desde un principio clarísimo: las Charlas de café de Santiago Ramón y Cajal.