Ediciones Trea - 978-13-88179-56-3 - Saltamontes para desayunar - Gaia Cottino
Colección:
Formato: 17 x 24 cm.
Páginas: 132
Año: 2026
ISBN: 979-13-88179-56-3

Saltamontes para desayunar

Los alimentos del futuro: entre el gusto y la repulsión

Disponible próximamente.

¿Por qué la sola idea de inge­rir hari­na de gri­llo nos revuel­ve el estó­ma­go? ¿Y por qué, en cam­bio, no nos ocu­rre lo mis­mo ante unos lan­gos­ti­nos a la plan­cha? La res­pues­ta es sen­ci­lla: nues­tros gus­tos —y tam­bién nues­tros recha­zos— se apren­den en fami­lia y en la socie­dad. Sin embar­go, la emer­gen­cia cli­má­ti­ca y las des­igual­da­des socia­les deri­va­das de un sis­te­ma de pro­duc­ción cada vez menos sos­te­ni­ble nos obli­gan a cam­biar de rum­bo. El gran reto con­sis­te en replan­tear­nos nues­tra mane­ra de ali­men­tar­nos para redu­cir al míni­mo el impac­to ambien­tal y favo­re­cer una dis­tri­bu­ción más jus­ta de los recursos.

En este con­tex­to, los lla­ma­dos nue­vos ali­men­tos empie­zan a abrir­se paso en nues­tras mesas. Insec­tos, cac­tus, medu­sas y algas deja­rán de ser ingre­dien­tes pro­pios de paí­ses leja­nos o de los menús más van­guar­dis­tas para con­ver­tir­se, qui­zá antes de lo que ima­gi­na­mos, en par­te de nues­tra ali­men­ta­ción coti­dia­na, jun­to con otros ali­men­tos que cul­tu­ral­men­te con­si­de­ra­mos «bue­nos para comer».

Pero ¿es real­men­te posi­ble apren­der a dis­fru­tar de nue­vos sabo­res? Al refle­xio­nar sobre las razo­nes por las que recha­za­mos cier­tos ali­men­tos que for­man par­te de la die­ta coti­dia­na en otras par­tes del mun­do, des­cu­bri­mos que nues­tros gus­tos son, ante todo, una for­ma de expre­sar nues­tro recha­zo hacia los gus­tos de los demás: una mane­ra de dife­ren­ciar­nos y de afir­mar nues­tra identidad.

Sin embar­go, el ser humano ha sido siem­pre un ani­mal nóma­da. Ese cons­tan­te des­pla­za­mien­to ha hecho que todas las fron­te­ras —tam­bién las culi­na­rias— pue­dan cru­zar­se. Igual que en su día apren­di­mos a incor­po­rar el maíz, el toma­te o la pata­ta a nues­tra coci­na, qui­zá pron­to tam­bién poda­mos dis­fru­tar de una parri­lla­da de chin­ches de agua, una sopa de algas, una ensa­la­da de medu­sa con jen­gi­bre o unos tacos relle­nos de cac­tus estofado.

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