Páginas: 184
Año: 2010
ISBN: 978–84-9704–522‑3

Autodidactas en bibliotecas

19,00

La pala­bra auto­di­dac­ta nos retro­trae muy lejos en el tiem­po. Pero el auto­di­dac­ta está hoy, aquí. No es solo el que en un rin­cón ais­la­do, sin ayu­da de nadie, lle­va unas prác­ti­cas de auto­for­ma­ción. No es solo el que bus­ca un saber y su gozo, o el que quie­re cons­truir­se. Es tam­bién el que se apo­ya en otros, en redes socia­les, para saber por dón­de acce­der, cómo hacer­lo, cómo ini­ciar­se en unos cono­ci­mien­tos, mane­jar una herra­mien­ta, apren­der autó­no­ma­men­te otra for­ma de hacer. Tam­bién es el obli­ga­do a ser­lo por unos hora­rios que le impo­si­bi­li­tan acce­der a cur­sos for­ma­les o no dis­po­ne de un pre­su­pues­to para asu­mir los cos­tes de una for­ma­ción que des­de el mer­ca­do se le ven­de. Tam­bién mucha gen­te que no embo­nó con los usos y cos­tum­bres de la escuela.

Des­de el pri­mer día en que se abrió una biblio­te­ca con acce­so públi­co, biblio­te­ca y auto­di­dac­ta mar­chan enla­za­dos. No siem­pre el auto­di­dac­ta ha acu­di­do a la biblio­te­ca públi­ca (con sus biblio­te­ca­rios, sus catá­lo­gos, sus ins­ta­la­cio­nes), pero sí muchas veces ha recu­rri­do a una biblio­te­ca (de su sin­di­ca­to, de una aso­cia­ción…). Cual­quier mani­fies­to en la his­to­ria biblio­te­ca­ria hará men­ción a la biblio­te­ca como lugar para el libre auto­apren­di­za­je, para el apren­di­za­je auto­di­ri­gi­do, auto­di­dac­ta. Se han ela­bo­ra­do dece­nas de estu­dios de inves­ti­ga­ción, infor­mes y direc­tri­ces, espe­cial­men­te en estas dos últi­mas déca­das. En los paí­ses euro­peos nór­di­cos y anglo­sa­jo­nes es don­de las biblio­te­cas públi­cas más se han impli­ca­do en esa mar­cha enla­za­da, que es obje­to de aná­li­sis y refle­xión en esta obra, gana­do­ra del Pri­mer Pre­mio de Ensa­yo Tere­sa Andrés 2009 de la Aso­cia­ción Espa­ño­la de Docu­men­ta­ción e Información.

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