Ediciones Trea - 978-84-9704-989-4 - La catedral de Oviedo y su entorno urbanístico - Jose Fernando Gonzalez Romero
Formato: 17 x 24 cm.
Páginas: 115
Año: 2017
ISBN: 978-84-9704-989-4

La catedral de Oviedo y su entorno urbanístico

Consistorio y casco antiguo

Consultar disponibilidad

    El responsable del tratamiento de los datos personales facilitados en el formulario es Ediciones Ediciones Trea S.L (Trea), quien los tratará con la finalidad de atender su solicitud. Tiene derecho a acceder, rectificar y suprimir sus datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional sobre privacidad.

    Con la cola­bo­ra­ción y foto­gra­fías de Faus­to Gon­zá­lez Martín

    La pla­za de Alfon­so II, a los pies de San Sal­va­dor, fue el cora­zón urbano de Ovie­do duran­te una gran par­te de su his­to­ria. Lo que era un espa­cio tre­pi­dan­te de vida se con­vir­tió en un mar­co vacío que aco­gió lo que hoy son solo micro­cos­mos fan­tas­mas: la urbs pre­rro­má­ni­ca, levan­ta­da por los reyes astu­ria­nos sobre un pobla­mien­to ante­rior; el entra­ma­do medie­val, tes­ti­go de la titá­ni­ca lucha del tem­plo cate­dra­li­cio para poder avan­zar entre un angos­to case­río; una ciu­dad de mer­ca­do en torno a su pla­zue­la y un esce­na­rio reno­va­do al ser­vi­cio de la bur­gue­sía fini­se­cu­lar. En la cor­te de Ovie­do nació el Camino de San­tia­go. Sus pere­gri­na­cio­nes, uni­das al cul­to de las reli­quias más pres­ti­gio­sas de la Penín­su­la, en un camino de vuel­ta, ani­ma­ron las calles de la urbe con el bullir de unas gen­tes pro­ce­den­tes de los más apar­ta­dos luga­res; con­tri­bu­ye­ron al pres­ti­gio de sus gre­mios, cofra­días y mer­ca­dos, for­ta­le­cien­do su eco­no­mía, e impul­sa­ron la cul­tu­ra, con­tra­rres­tan­do el rela­ti­vo ais­la­mien­to de la región con ini­cia­ti­vas como la ele­va­ción de su alti­va fle­cha cala­da, una obra maes­tra abso­lu­ta del góti­co ale­mán. En aras de una fal­sa moder­ni­dad, a la que se unie­ron la revo­lu­ción y la gue­rra con sus des­truc­cio­nes apo­ca­líp­ti­cas, ade­más del desa­rro­llo eco­nó­mi­co, a veces toda­vía más dañino, muy poco que­dó de todo aque­llo. Su recons­truc­ción vir­tual solo pode­mos hacer­la par­tien­do de lo cono­ci­do y segu­ro, más o menos docu­men­ta­do, has­ta lo des­co­no­ci­do e hipo­té­ti­co. Como en la pers­pec­ti­va de un cua­dro, el pri­mer plano es mucho más deta­lla­do que el segun­do, un tan­to más borro­so, pero en el que aún pode­mos per­ci­bir deta­lles, para per­ma­ne­cer el ter­ce­ro en el domi­nio ya de la ima­gi­na­ción. Para los siglos XIX y XX dis­po­ne­mos, entre otras fuen­tes, de las inapre­cia­bles foto­gra­fías anti­guas, con sus imá­ge­nes de un mun­do que peri­cli­tó, y los extra­or­di­na­rios pla­nos que con tan­to mimo se con­ser­van en el Archi­vo Muni­ci­pal de Ovie­do. Para la ciu­dad bajo­me­die­val y de mer­ca­do exis­ten exce­len­tes mono­gra­fías y artícu­los espe­cia­li­za­dos fru­to del deno­da­do esfuer­zo de nume­ro­sos inves­ti­ga­do­res. Para épo­cas ante­rio­res, debe­mos con­for­mar­nos con los esca­sos res­tos con­ser­va­dos, los datos de unas cró­ni­cas muy pos­te­rio­res a los hechos y las recons­truc­cio­nes arqueológicas.

    Com­par­tir