Formato: 16 x 22 cm.
Páginas: 192
Año: 2010
ISBN: 978-84-9704-517-9

Utilidad de la biblioteca escolar. Un recurso al servicio del proyecto educativo

20,00

El obje­ti­vo de esta obra es con­quis­tar una for­ma de hacer que per­mi­ta una ópti­ma arti­cu­la­ción de las accio­nes en el ámbi­to esco­lar y su vin­cu­la­ción a las res­pon­sa­bi­li­da­des de coor­di­na­do­res de lec­tu­ra, encar­ga­dos de la biblio­te­ca esco­lar y profesorado.

Para ello, se estruc­tu­ra en cua­tro par­tes. En la pri­me­ra se abor­da el papel de la biblio­te­ca esco­lar en el desa­rro­llo del pro­yec­to edu­ca­ti­vo y en espe­cial de las prác­ti­cas de lec­tu­ra, escri­tu­ra y habi­li­da­des inte­lec­tua­les, ade­más de rei­vin­di­car­se su nece­sa­ria esta­bi­li­dad en un con­tex­to edu­ca­ti­vo diná­mi­co y com­ple­jo. Se apues­ta por una biblio­te­ca esco­lar como recur­so aglu­ti­na­dor para hacer de la lec­tu­ra y de la edu­ca­ción docu­men­tal una tarea de com­pro­mi­so des­de todas las áreas y por todo el pro­fe­so­ra­do. A tra­vés de un mode­lo que inclu­ye die­cio­cho com­po­nen­tes bási­cos de inter­ven­ción se pro­po­ne, en la segun­da par­te, que el cen­tro edu­ca­ti­vo arti­cu­le la pla­ni­fi­ca­ción de las actua­cio­nes en torno a la lec­tu­ra y uti­li­za­ción de la biblio­te­ca. En la ter­ce­ra par­te, jun­to a la biblio­gra­fía gene­ral, se apor­ta una selec­ción de recur­sos de apo­yo y refe­ren­cias biblio­grá­fi­cas cla­si­fi­ca­das por com­po­nen­tes. La fina­li­dad de este cor­pus de libros y otros mate­ria­les es dis­po­ner de una docu­men­ta­ción espe­cí­fi­ca acce­si­ble que ayu­de al desa­rro­llo de las inter­ven­cio­nes. En la cuar­ta par­te, dedi­ca­da a los docu­men­tos com­ple­men­ta­rios, se des­ta­can los ejem­plos de pla­ni­fi­ca­cio­nes por com­po­nen­tes y un cues­tio­na­rio gene­ral cuya apli­ca­ción en los cen­tros ha de faci­li­tar la auto­rre­gu­la­ción y el segui­mien­to de las inter­ven­cio­nes en lec­tu­ra y biblioteca.

En con­se­cuen­cia, se pro­po­ne un mar­co de actua­ción que, inde­fec­ti­ble­men­te, ha de con­lle­var un giro estra­té­gi­co para la orga­ni­za­ción esco­lar en la mane­ra de abor­dar las inter­ven­cio­nes rela­cio­na­das con la lec­tu­ra y la uti­li­za­ción de las biblio­te­cas esco­la­res. Mar­co de actua­ción para que en los cen­tros edu­ca­ti­vos se lle­ve a cabo una acción corres­pon­sa­ble deter­mi­na­da por una polí­ti­ca de lec­tu­ra apro­pia­da para alum­na­do y el profesorado.

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