Repensar las memorias sigue siendo algo importante en la contemporaneidad. En los últimos años asistimos a una efervescencia en torno a los modos de construir, pensar y practicar las memorias en distintos territorios atravesados por problemáticas, urgencias y coyunturalidades, en aras de visibilizar las necesidades ciudadanas, políticas, culturales y artísticas en la actualidad. En este contexto, Eva N. Fernández y Antonio Ramos Ramírez editan Memorias en emergencia. Voces, dispositivos y materias (Ediciones Trea, 2026). La memoria o las memorias son el hilo conductor de esta obra colectiva, la cual propone una reflexión colectiva sobre las memorias que se interroga sobre nuevas voces, dispositivos y materias, proponiendo a través de sus páginas un recorrido heterodoxo ante un campo de estudios que ha tendido a cristalizarse en torno a temáticas canonizadas en América Latina, impulsando una mirada amplia hacia objetos de investigación novedosos. La palabra memoria se conjuga aquí en plural y en experiencias diversas que, entre otras muchas cosas, hacen referencia a comunidades que recrean sus identidades entrelazadas con territorios bajo amenaza o instituciones que transforman sus propias prácticas y reglas. El libro se estructura en tres grandes secciones o apartados. En el apartado «Voces» se recuperan algunos temas que recogen urgencias disruptivas que tienen que ver con el territorio como sitios que materializan representaciones e identidades, con comunidades con diversidades corporales que insisten en la escucha como práctica participativa y con instituciones como los museos que generan experiencias desde la curaduría y la producción de una funcionalidad del espacio que democratiza la resonancia de las voces. En el apartado «Dispositivos» el énfasis está puesto en las intersecciones entre el arte y la política pensando los archivos y los documentos como interfaces para subvertir los discursos sobre las memorias. Se proponen las escuelas y los espacios públicos como las veredas y otros enclaves transitables que reinscriben las historias y las cartografías en clave pedagógica y ciudadana. En el apartado «Materias» se presenta a los cuerpos como moldeables y plásticos cuestionando las prácticas de clausura y extrañamiento en una actualidad que a partir del activismo detona reflexiones críticas acuciantes en torno a la colonialidad, al biopoder y a las liminalidades. Por otra parte, las imágenes se abordan como materias que pueden inaugurar discursos heterogéneos apoyados en la comunicación visual; además, se abreva sobre las obras de arte ensambladas que, a partir de la materialidad como huella de acontecimientos violentos, traumáticos e históricos, pueden agenciarse el espacio, estableciendo un diálogo transhistórico y transgeográfico que crea memorias que hermanan a comunidades desde una memoria compartida.













