Resulta innegable que, a lo largo de la historia, las voces femeninas no han tenido cabida entre las grandes creaciones literarias, filosóficas o artísticas que, a día de hoy, todavía perduran como paradigma en las diferentes áreas de las humanidades. Expulsadas del espacio público, las pensadoras no han tenido más remedio que operar, a menudo, desde los márgenes. Un discurso marginal impuesto que, sin embargo, ha ido generando, muy poco a poco, una red de creaciones propias, originales y lúcidas, entretejiendo así una genealogía propia desde la resistencia. Dentro de este contexto, el volumen colectivo Filósofas y resistencia. Un pensamiento desde los márgenes (Ediciones Trea, 2026), busca recopilar las aportaciones de estas voces femeninas y disidentes. A lo largo de sus páginas y de sus ocho capítulos, son precisamente otras mujeres, herederas de aquellas silenciadas, las encargadas de dar a conocer sus aportaciones y de hacer que sus voces suenen, utilizando para ello el altavoz que supone el tener un hueco dentro del espacio tanto académico como artístico. La obra está editada y coordinada por Amanda Briones Marrero, Alicia García Álvarez y Merced Mediavilla Martínez, las cuales forman parte del proyecto de generación del conocimiento «Las filósofas que (no) están en la historia: violencia, resistencia y acción creativa», financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, del que este trabajo también es resultado.
Resistencia y filósofas
















