Tres miradas al fenómeno del alquiler en el siglo XVIII

La situa­ción de la vivien­da en las gran­des ciu­da­des euro­peas es, por des­gra­cia, un tema de can­den­te actua­li­dad. Las difi­cul­ta­des eco­nó­mi­cas para acce­der a una vivien­da, la esca­sez de vivien­das en alqui­ler fren­te a la ele­va­da deman­da del mer­ca­do, las malas con­di­cio­nes de muchas resi­den­cias, las ten­sio­nes pro­du­ci­das entre el uso resi­den­cial y turís­ti­co de las vivien­das dis­po­ni­bles o los efec­tos que tie­nen las prác­ti­cas espe­cu­la­ti­vas en las pro­pias ciu­da­des jun­to a las nue­vas for­mas y mode­los de pro­pie­dad de sus par­ques inmo­bi­lia­rios son algu­nos de los pro­ble­mas habi­ta­cio­na­les que sufren estas urbes. Temas recu­rren­tes tan­to en los medios de comu­ni­ca­ción como en las con­ver­sa­cio­nes coti­dia­nas, pero no por ello úni­cos y exclu­si­vos de nues­tro tiem­po, habien­do sido veri­fi­ca­das pro­ble­má­ti­cas simi­la­res en dis­tin­tos perio­dos y con­tex­tos his­tó­ri­cos, como el que abor­dan  Pilar Diez del Corral, Álva­ro Moli­na y Mil­ton Pache­co en Roma, Madrid, Lis­boa: pala­cios de alqui­ler. Deco­ro, habi­ta­bi­li­dad y cere­mo­nial en el siglo XVIII (Edi­cio­nes Trea, 2025). La publi­ca­ción, encua­dra­da den­tro de la serie Pie­dras angu­la­res de la colec­ción Estu­dios His­tó­ri­cos La Olme­da, estu­dia y ana­li­za el com­ple­jo fenó­meno del alqui­ler, cir­cuns­cri­to a los arren­da­mien­tos de las cla­ses altas de la socie­dad, así como toda una serie de aspec­tos vin­cu­la­dos al mis­mo duran­te el siglo XVIII toman­do como espa­cios de refe­ren­cia las tres gran­des capi­ta­les del sur de Euro­pa de la épo­ca: Roma, Madrid y Lis­boa. Su obje­ti­vo prin­ci­pal es el aná­li­sis de las resi­den­cias pala­cie­gas die­cio­ches­cas de estas tres ciu­da­des des­de el pun­to de vis­ta del alqui­ler con una pers­pec­ti­va amplia que inclu­ye des­de la his­to­ria de la arqui­tec­tu­ra y del urba­nis­mo, pasan­do por la de las artes deco­ra­ti­vas, los estu­dios de cul­tu­ra mate­rial y los asun­tos de cere­mo­nial, has­ta aque­llos hábi­tos de la vida coti­dia­na y aque­llas prác­ti­cas de socia­bi­li­dad que deter­mi­na­ron nue­vos usos y espa­cios en el ámbi­to domés­ti­co. El hecho de poner el acen­to sobre el fenó­meno de los pala­cios en alqui­ler, es decir, sobre aque­llas resi­den­cias que fue­ron con­ce­bi­das des­de el prin­ci­pio o con el paso de tiem­po para dicha fun­ción, des­ti­na­das ade­más a inqui­li­nos de la aris­to­cra­cia y otras éli­tes socia­les, hace que el libro se ale­je de una visión gene­ra­lis­ta de la vida pala­cie­ga para mos­trar las pro­ble­má­ti­cas y par­ti­cu­la­ri­da­des que sur­gían en torno al pala­cio pro­pia­men­te arren­da­do como espa­cio para el jue­go polí­ti­co, diplo­má­ti­co o social y sus carac­te­rís­ti­cas en tres ciu­da­des uni­das entre sí por lazos de san­gre, polí­ti­cos, eco­nó­mi­cos y religiosos.

Com­par­tir
Noticias relacionadas